14 mayo, 2009

-bailarina... ¿por qué?

Somos bailarinas. Somos artistas.
Y por serlo, no somos jóvenes descarriladas, inconcientes e irresponsables.
Decidimos nuestra profesión cuando la mayoría de nuestros compañeros y amigos aun jugaban nintendo y veían comiquitas, e iban a fiestas y tenían novios porque era moda.
A muchas fiestas y reuniones yo dejé de ir en mi adolescencia, porque tenia ensayo de ballet. Muchas comiquitas de televisión desconozco porque iba religiosamente a mi clase de ballet. A los seis años bailé con 39 de fiebre porque no podía faltar a mi función. A los siete años me oriné en un ensayo porque me daba vergüenza interrumpir y pedir permiso a la maestra para salir al baño. A los doce cobré mi primer “pago” por bailar. También fue a los doce cuando bailé sola en el escenario por primera vez. A los trece ya iba más temprano a la escuela para aprender a enseñar. A los dieciséis aprendí a decorar mis propios vestuarios. A los diecisiete aun sabiendo que lo que quería era bailar, decidí estudiar primero y graduarme.
En esa disciplina crecí. En ese orden de vida crecí y me acostumbré a vivir. La responsabilidad temprana me hizo madurar más pronto que mis compañeros del colegio, y siempre fui diferente, la bailarina, la que nunca hacía nada que le interrumpiera la danza.
No soy la única. Mis compañeras también crecieron de manera similar, y el hecho de ser artistas no implica que seamos drogadictas o putas o fiesteras o irresponsables.
¿Por qué importa tanto la profesión de la próxima persona que habitará tal apartamento? ¿Acaso ser médico, abogado o ingeniero me hace más apta para vivir en el espacio que está en renta?
Probablemente sea por la seguridad del dinero. Esta bien, no la tengo. No la tenemos. Pero al menos trabajamos en lo que nos llena de vida, no en lo que vacía tanto que solo queda dinero.

1 comentario:

Isabel Rivas dijo...

Hola Berna...gracias por escribir esto, se que fue hace tiempo, pero hoy (y sé, que no por casualidad) lo leí. Quiero felicitarte por tan linda profesión, a mi siempre me ha gustado el baile, lo artístico, la escena...pero a diferencia de ti, yo nunca tuve tal perseverancia para ir "religiosamente" a prácticamente, "NADA" jajaja por eso admiro a las personas que si lo hacen...
Por otro lado, que maravilloso DON tienes, tu y todos los que desde siempre, desde pequeños, ya siente pasión por algún oficio, y es tal aquello, que lo hacen su modo de vida, esto si es algo que yo PAGARÍA por tener!!! lo valoro mucho más porque no lo tengo...
vaya suerte la de ustedes!!! dedican su vida a ser felices...no viven la vida como el común, como dicta una sociedad ("suciedad")cada vez más enfocada al DINERO... que sabroso aprender y escuchar palabras reconfortantes, que maravilloso es escribir lo que el alma dicta, porque no sabemos a quien podemos ayudar.
Estas palabras que escribiste han hecho en mi algo muy valioso Berna, tal vez no lo sabías al solo "expresar lo que piensas"- quien diría que una de mis MILES dudas podría aclararse solo por la curiosidad de leer cosas nuevas...cosas como estas...de la vida diaria.
Felicidades por tu Blog...

Sinceramente,

Isabel Rivas